Alejo Stivel [Tequila]: «Si hay que dejarse llevar por la emoción, no lo evitamos»

El grupo Tequila suspende su concierto en el CAAC este viernes 13 de marzo en Sevilla, dentro de su gira de despedida

El cantante Alejo Stivel (fotograma de uno de sus vídeos en VEVO)

Muchos piensan que con el franquismo se llegó directamente a la Movida Madrileña. Pero antes de que España se abriera plenamente al rock, al soul, al jazz o al pop anglosajón, hubo un grupo que cogió el testigo de una generación gris y la llevó hacia una época más colorida. Tequila, con Ariel Rot, Alejo Stivel, Felipe Lipe, Julián Infante y Manolo Iglesias, que ya bebían de toda esa música, capitanearon la transición del pop y el rock español hacia nuevas fronteras sonoras.

Hoy acaba una época, la suya, y el grupo está dispuesto a despedirse tal y como llegó a nuestras vidas, con la fiesta como bandera. Sobre todo esto hablamos con Alejo Stivel (Argentina, 1959), sobre su despedida de los escenarios como grupo, sus orígenes y sobre qué nos espera a quienes asistamos a su gira de despedida.


Las despedidas normalmente suelen ser algo triste. No obstante, en vuestro caso parece que la estáis disfrutando al máximo, tanto que habéis alargado la gira incluso. ¿Cuál es el truco para que un grupo de rock tenga una buena despedida?

Tienes que tener en cuenta que nosotros tenemos una música que llama al festejo, a festejar la vida. Entonces, digamos que es todo en un tono muy positivo y entusiasta. En nuestro caso llamamos fiestas a los conciertos, incluso. Eso evidentemente marca un tono distinto, divertido. Hay un punto de emoción, siempre, pero bueno, lo que proponemos es una fiesta.

¿Hay momentos en esta despedida en que os dejáis llevar por la emoción y la nostalgia?

Sí, bueno, si hay que dejarse llevar por la emoción, también lo hacemos. No evitamos la emoción. Por el tipo de actitud que tiene nuestro concierto es una fiesta, pero toda fiesta tiene su momento de melancolía. Había una canción en los 70 que decía «It’s my party and I cry if I want to» [tararea «It’s my party» de Lesley Gore]. Lo sostengo: esta es mi fiesta de despedida y lloro si quiero. Se puede llorar de alegría, de nostalgia, pero bueno, estamos abiertos a todas las emociones posibles.

Hablando de despedidas, el pasado 17 de agosto tuiteaste que tal día como aquel partiste de Argentina, huyendo de una dictadura, mientras decías adiós a tu familia, que estaba en el puerto viendo cómo desaparecía vuestro barco en el horizonte. Aquello tuvo que ser bastante duro.

Sí, claro, obviamente. Tener que exiliarse y eso… Lo saben muy bien los españoles, que es uno de los países que más exiliados fabricó a lo largo de su historia. En Argentina, en mi infancia, yo había visto muchos españoles, e hijos de españoles, por la generación que me toca. Pero sí, es algo que… eso es otra cosa. Eso es una despedida de esas en las que dices «no me quiero ir». Una despedida casi obligada, rodeada de tragedia, con muchas penas y mucha gente que quedó en el camino… Es otra cosa muy diferente.

Hablabas de que los españoles tenemos experiencia en esto de emigrar. Es curioso que señales eso ya que actualmente en España, por culpa de algunos medios o políticos, el término inmigración parece más burocrático que humano, hemos perdido la empatía y la memoria, casi.

Es increíble. Lamentablemente no tengo una respuesta al respecto. Es muy triste que la gente no piense en que sus abuelos, sus padres y familiares hayan vivido una situación muy parecida a la que viven muchos actualmente.

Para hablar de despedidas también hay que hablar de orígenes y, en vuestro caso, veníais de una escena musical muy concreta, la del rock argentino, que demás bebía de las influencias anglosajonas. ¿Qué es lo que más os llamó la atención al llegar aquí, de la escena musical española?

Lo horrible que era todo. Era un momento muy malo para el pop o el rock en español aquí. Te diría que no había nada. Eso es lo que más me llamó la atención, el vacío que había.

Sobre los orígenes de Tequila, yo conocí a Ariel mucho antes, cuando éramos pequeños. La química musical llegó después, digamos. Nos conocimos en un concierto de Paco Ibáñez, un cantautor español. Fuimos con nuestras madres y ahí fue la primera vez que nos conocimos, digamos.

Varios años después de habernos conocido empezamos a tocar, a tratar de hacer música, de buscar nuestro sonido. De manera profesional, no obstante, tardamos un poco más. Me acuerdo de nuestro primer concierto, había más gente en el escenario que en el público. No había casi nadie [risas]. Pero, para mí, fue casi como si fuera el Madison Square Garden, estaba tan emocionado que me pareció muchísima gente. Fue muy divertido y lo pasé en grande, la verdad. Pero ya te digo, ¡no había nadie!

¿En qué momento te diste cuenta de que Tequila estaba empezando a convertirse en algo más grande?

Me acuerdo perfectamente. Fue nuestra primera actuación en el parque de atracciones. Hasta ese día solo tocábamos en sitios pequeños. Pero un día cerramos un concierto en el parque de atracciones y vinieron como 15.000 personas y la verdad que fue alucinante. Vamos, ¡me entraron ganas de cagar del miedo que me entró! [risas]. Fue fabuloso.

Como grupo se os recordará por canciones como «Salta» pero, ¿cuál crees que es la herencia que deja vuestro grupo a la música española?

Me parece que eso es algo que tienen que decirlo los críticos o la gente que se dedica a analizar. Me parece que quedaría de mal gusto que yo dijera que hemos dejado esto o aquello, como legado. Hicimos una música en un momento dado que estuvo muy bien, y yo valoro todo lo que hemos hecho como Tequila, pero el legado que dejamos a la música española no me corresponde a mí, no.

¿Crees que hay algún grupo que haya tomado el relevo de Tequila, en lo sonoro y con esa actitud rompedora?

No, así mismo no. Hay grupos que se han inspirado, que lo han tenido como influencia, para dedicarse a esto, y que puede que tengan un estilo parecido, pero cada artista desarrolla su propia personalidad y, a partir de ahí, desarrollan su propio estilo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *