Derby Motoreta’s Burrito Kachimba: «Todos los balones que hemos recibido en el área los hemos rematado»

Fueron la revelación del pasado Monkey Week y, este año, el grupo sevillano es cabeza de cartel y una de las bandas más esperadas


Se dice eso de que cuando bebes lo mejor es no mezclar: te puedes llevar gratis un viaje por el cosmos. Y un buen susto, si te pasas. Con la música ocurre más o menos lo mismo, solo que en la mayoría de los casos mezclar no es lo peor, al revés: es lo mejor que puede pasar. Y sí, es probable que la cabeza se vaya de paseo un rato por el espacio exterior.

Algo así es lo que sucede cuando uno escucha el primer (y de momento único) disco de los Derby Motoreta’s Burrito Kachimba. Lo bueno es que este grupo, cuyo nombre es el anti-SEO, ha construido su propio universo (la «kinkidelia»), tomando influencias prestadas, de aquí y de allá, de Triana y de Smash, del Omega de Lagartija Nick, pero también de Led Zeppelin… y al final del viaje sales con ganas de más, no con resaca.

Hablamos con Dandy Piranha, vocalista de los DMBK* (para abreviar), sobre su paso por el Monkey Week 2019, sobre sus influencias y de dónde bebe todo este imaginario y, también, nos cuenta un poco sobre su próximo disco y de la importancia de las letras en las canciones. La psicodelia kinki, hermanos y hermanas, ha llegado para quedarse. Si alguien quiere darse una vuelta por este universo de colores, texturas y humo, que se pase por el Monkey Week este fin de semana y se deje llevar. Merece la pena.


El Monkey Week fue uno de vuestros primeros bolos importantes, hace un año…

¡El primero, el primero! El más importante, vaya.

…en un cartel donde la tipografía de vuestro nombre era diminuta. Este año, cabeza de cartel. ¿Cuál crees que fue el punto de inflexión? El momento de dar el salto.

¿El punto de inflexión? Creo que no ha habido punto de inflexión claro. Todos los balones que hemos recibido en el área los hemos rematao [risas].

Es que habéis estado en Late Motiv, La Resistencia, Canal Sur, hasta en la MTV… Se habla mucho y muy bien de vuestro primer disco. De hecho, Fernando Navarro en El País escribía un artículo que decía: «Por qué Derby Motoreta’s Burrito Kachimba será la próxima gran banda española».

Me quiere sonar, me quiere sonar todo eso [risas].

¿Cómo hace uno para no perder la cabeza con un cambio tan bestia?

[Suspira] Pues tío, trabajando mucho. Nosotros estamos totalmente dedicados a esto y a nosotros no nos da tiempo de fliparnos, ni de ponernos a pensar en lo guay que somos. Hay muchísimas bandas en el panorama que son la hostia, te puedo decir Los Estanques, Melenas, Ortiga… Todas de disciplinas muy distintas que se lo están currando un montón. Se merecen tanto o más de lo que tienen y eso nos da motivación para currar y seguir haciendo temas bien hechos y directos hechos con todo el cariño del mundo. No nos da tiempo a pensar en otras movidas, ¿sabes?

¿Cómo crees que ha evolucionado la banda, dentro y fuera del escenario, en este año?

Hombre, la verdad es que hemos aprendido muchísimo. Tanto volumen de bolos… a nivel técnico dentro de un escenario, al final, aprendes muchísimo. Esa conexión con el público, en los conciertos, consigues que salga más a menudo. Fuera del escenario, si ya éramos amigos desde hace muchos años, ahora somos hermanos.

Estamos todo el día juntos. Lo hemos pasado muy bien este año. Claro, cuando se trasciende la amistad y llegas a ser hermano, te peleas, te gritas, no te pones de acuerdo… Pero, claro, te quieres mucho, consigues que las fuerzas confluyan y lleguen a buen puerto.

Os habrán pasado muchas cosas y de todas es difícil quedarse solo con una, pero, a nivel personal, ¿con qué te quedarías?

Sí, por ejemplo, este verano cuando hicimos el POP CAAC, aquí en Sevilla. O cuando llenamos el Teatro Barceló en Madrid. Ahora mismo, lo que vamos a sentir este sábado después de todo el año y de que fuimos un poco la sorpresa en el anterior Monkey, entrar en este como cabeza de cartel y tocar en el Teatro Alameda… Vamos, vamos. Nosotros a la organización de Monkey Week, y en concreto a Tali [Carreto], les estamos muy agradecidos. Para nosotros es un premio lo que estamos viviendo, vaya.

Fuisteis revelación, sobre todo, porque se daba a conocer vuestro estilo, que medio en broma y medio en serio vosotros definís como «Kinkidelia» por la mezcla de estética, sonido y también letra. ¿Cómo surge el estilo de vuestra banda? ¿Desde el minuto cero tenéis en mente esa mezcla entre Triana, el disco «Omega» y Smash?

La verdad es que se fue cocinando poquito a poco y, cuando estaba listo, lo sacamos a la luz. Entendimos que no solamente había que hacer buenas canciones, sino sacar una propuesta concreta. Tanto en lo estético, encima del escenario, como en todas las fotos que sacamos en redes o en nuestra forma de comunicarnos con el público, o en los vídeos de YouTube.

Nosotros consideramos que una propuesta contundente tiene que cuidar todas esas facetas. Eso es lo que hemos llamado la «kinkidelia» al final, entendemos que es una propuesta completa, lo que nosotros estamos ofreciendo. No es rock andaluz ni es nueva psicodelia. Es una mezcla de muchísimas cosas.

¿Cuántas cosas componen ese universo del que me hablas? ¿Qué os inspira?

Bebemos de muchas cosas, vamos. Somos músicos que nos hemos formado con la influencia de los 70, como es evidente, pero ha sido clave para nosotros el actualizarnos en los últimos cuatro años y escuchar música más de ahora. Desde stoner  a Billie Eilish, pasando por el trap. Cada uno, además, con sus gustos particulares. Cosas que están en común, cosas que no. Pero, bueno, el potaje se compone de muchas cosas, ¿sabes? Muchos gustos estéticos. Una propuesta tiene que venir de un abanico de colores amplio.

«A veces le tiramos pizza al público o Mostachones de Utrera, o nos tiramos nosotros, o damos abrazos»

Vuestros conciertos son como un ritual. Tenéis una puesta en escena soberbia y, además, tenéis muchos detalles y movimientos calculados. Al final, el directo lo dice todo sobre una banda, ¿no?

Claro. Hombre, lo que pasa que sin buenas canciones… gente que toca bien en directo, ¡todo el mundo! Hoy en día todo el mundo sabe tocar bien. Y en un escenario suena de puta madre. Pero hacen falta canciones con las que conectes con la gente. Nosotros eso lo cuidamos mucho. Luego, el directo también, como está tan cuidado, nos da pie a relajarnos y a improvisar encima del escenario, ¿sabes? Tampoco salimos encorsetados. A veces le tiramos pizza al público o mostachones de Utrera, o nos tiramos nosotros, o damos abrazos. Cualquier locura que se nos pueda pasar por la cabeza.

En vuestras letras, aunque la idea sea simple, rezuman acento andaluz, expresiones de nuestro día a día, y luego todo eso lo vestís de una musicalidad compleja… ¿Está premeditado?

A mí es que me llamó mucho la atención una frase del poeta americano este muy conocido… ¿Cómo era? [Piensa].

¿Whitman?

No, ese no era, se hizo famoso de más mayor. Sí, el pavo este que fue cartero y que era un borracho, uno de estos poetas americanos malditos. Ahora mismo no me sale el nombre. Tenía una frase que decía que los intelectuales decían cosas muy sencillas de manera muy compleja y que los artistas dicen cosas muy complejas de forma muy sencilla, ¿sabes? Me parece genial y eso me inspira bastante. Me gusta explicar de manera sencilla y sin mucha pedantería las letras y que, luego, cada uno le dé la interpretación que quiera.

Bukowski, ¿no?

¡Bukowski, coño! Claro que sí, hostia [risas]. Bien, bien, has estado rápido [risas].

«A nosotros si es rock andaluz o funky libanés, o si es trap albino, a nosotros eso nos da igual. Nosotros cogemos de aquí y de allí lo que nos da la gana»

Hablando de vuestras letras, ¿cómo es el proceso en el grupo? ¿Es algo que haces tú o tenéis responsabilidades compartidas?

En el caso concreto de las letras, sí, en este primer disco me he encargado yo en su totalidad. Pero, bueno, no estamos cerrados a nada. En el siguiente disco que ya estamos preparando, habrá temas que a lo mejor escribe otro, o la escribo yo en colaboración con Gringo o con Bacca. En este primer disco sí, pero puede pasar cualquier cosa, que cojamos letras de otros…

De momento estamos contentos haciendo nuestras letras. No es que yo me apunte el tanto de las letras, como si yo lo hiciera todo, porque las canciones las hacemos entre todos. Llegamos al local con una idea y sobre eso que ponemos en la mesa vamos construyendo. Pongo yo el último ladrillo de la bóveda, pero es un trabajo entre todos.

¿Veremos algo pronto de este nuevo material o nos haréis esperar?

¡Pronto!

Hemos hablado de las buenas críticas de vuestro primer LP, del que está en camino, pero además habéis hecho un homenaje a la Leyenda del Tiempo de Camarón con dos canciones, una de ellas con Rocío Márquez. Y la crítica ha vuelto a poneros por las nubes. ¿Cómo abordáis una adaptación de algo que es una leyenda? Valga la redundancia.

Con mucho cariño, tío. Con el respeto y sin tener miedo a nada. Una obra que fue tan revolucionaria no se puede tomar como un dogma. Hay que tomárselo como una cosa perfectamente maleable y adaptable a nuestro estilo. Con muchísimas horas de ensayo lo hemos ido puliendo como si fuera una canción nuestra, vaya.

Desde cero, con el proceso creativo igual que si fuera una canción nuestra, aunque no hemos sacado una versión acorde por acorde, nota por nota, sino que, sobre ideas de riff que traen los guitarristas o una melodía que traigo yo y tal, sobre eso se ha ido construyendo. Con todo el cariño, porque es una obra que nos ha marcado la vida. Eso es una maravilla, «La Leyenda del Tiempo».

Al final, eso es lo que hacía Camarón, desde el respeto a la tradición, pero sin miedo por romper algunos dogmas, que la música está para fusionar y experimentar.

Totalmente, la música es libre, hermano, eso está claro.

Siempre hay debates: esto es rock, esto no es rock, esto es flamenco, no lo es…

Sí, totalmente, a nosotros si es rock andaluz o funky libanés, o si es trap albino, a nosotros eso nos da igual. Nosotros cogemos de aquí y de allí lo que nos da la gana y lo llevamos un poco a nuestro terreno. Y ya está.

Aprovechando que tocáis por el Monkey Week, ¿qué bandas os gustaría ver durante estos tres días?

Hombre, personalmente, no me voy a perder la actuación de Quentin Gas, de nuestro hermano, que va a ser muy interesante porque estrena formato nuevo. También está Ortiga, Belako… Uf, es que hay un montón de bandas. ¡Tropical Fuck Storm! Bronquio, que es el puto genio de Sevilla. Hay una banda psicodélica con un nombre muy raro, que he estado escuchando estos días y me ha encantado y la quiero ir a ver. Se llamaba… ¡No-sé-qué-brother-mystic-sister! Algo así.

Irónico que tú me digas que la banda esa tiene un nombre raro…

[Ríe] Ya ves [risas]. ¡Magick Brother Mystic Syster! Esa es.


*El grupo lo componen: Piranha (vocalista), Bacca (guitarra), Gringo (guitarra), Papi Pachuli (batería), Soni (bajo) y Von Máscara (teclado) 

Playlist de la kinkidelia

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