KUVE: «La motivación sale sola, esto es como una droga»

Maryan Frutos, cantante y compositora de KUVE, habla de su último disco, «Castillos de Fuego»

Maryan Frutos, cantante de KUVE / Fuente: KUVE

Si una imagen vale más que mil palabras, un disco vale más que mil imágenes. Hay discos que son fotografías de momentos puntuales, que reflejan una etapa muy concreta de los artistas. Después de una etapa «de sombras», el nuevo disco de KUVE es una fotografía llena de luces y color. Así, «Castillos de fuego» (EO! Música, 2019), se erige como uno de los discos más potentes, enérgicos y luminosos del grupo murciano.

Maryan Frutos es la fotógrafa de estas canciones que, inspirada por los «seres de luz» que le han sacado de esa etapa de sombras, ha recogido todas esas emociones y sentimientos en este álbum, claramente influenciado por artistas como Florence + The Machine o Blondie y que supone una evolución en el sonido de este grupo, que avanza hacia un camino mucho más luminoso y lleno de energía. Aunque todas estas palabras sobran. Porque si una imagen vale más, lo mejor es escuchar el disco.

«Castillos de fuego» tiene una carga importante de referencias femeninas (PJ Harvey, Bjork, Blondie) y, también, tiene un mensaje claro hacia la mujer. Es un disco que recoge esa importancia que ha cobrado el feminismo en los últimos tiempos. De hecho, este sentir queda recogido, sobre todo, en las obras de mujeres artistas pero, ¿por qué cuesta más que pase entre los hombres? Que muestren sus referencias femeninas, que sean más sensibles a ese sentir.

Creo que, en realidad, siempre hacen falta referentes femeninos, tanto para las mujeres como para los hombres. Nosotras nos sentimos más identificadas, por lo menos en mi caso, porque para mí siempre ha sido así desde que era pequeña. Me fijaba en las chicas como referente, porque es lo que me representa. Una chica poderosa que en el escenario sea un torbellino o que en su música tenga mensajes reivindicativos.

A nosotras nos llega más por las circunstancias, porque nos tocan de primera mano muchos problemas relacionados con la igualdad… Cada vez que me preguntan, es verdad, y es cierto, pero es que, para mí, mis mayores referentes son femeninos.

En cuanto a los referentes femeninos, de hecho, pasa mucho sobre todo en la literatura, y en casi todas las ramas del arte, que cuesta más que se recomiende a las autoras. ¿Pasa algo así con la música cuando la mujer está fuera del pop? Es decir, en la escena alternativa, en el rock, etc. ¿Cuesta más ser un referente, hacerse un hueco y que te recomienden?

Cuando eres mujer siempre tienes que demostrar un poquito más. No sé, es algo que está a la orden del día y que poquito a poco vamos cambiando. Pero se está trabajando en ello, se hacen festivales con carteles, ya no solo un 50%, que algunos festivales intentan que sean así, si no con un cartel 100% femenino, precisamente para dar visibilidad a mujeres. Que no somos menos, que somos muy poderosas y que, cuanto más visibilidad se nos dé, más referentes habrá para las futuras chicas que se quieran dedicar a esto. Es importante.

De hecho, es importante porque si ha habido una ruptura musical en los últimos años ha sido gracias a las mujeres. Ahí tenemos nombres como Billie Eilish, Rosalía, Bad Gyal… Está empezando a haber un cambio en lo musical, una ruptura con lo antiguo, y viene de la mano de mujeres.

Sí, sí, sí. Estamos entrando fuerte. Las que acabas de nombrar son súper potentes y a nivel mundial están siendo un referente increíble. Vamos por buen camino. Eso significa que vamos bien encaminadas [ríe].

«Ahora mismo todo lo que hago está relacionado con la música y no me puedo quejar»

Volviendo a la composición de tu disco, este trabajo supone una evolución clara respecto a los dos anteriores, tanto musicalmente como líricamente. Tiene mucho positivismo, canciones con mucha luz. ¿Cómo trabajaste las letras de este disco? La inspiración emana de una etapa que estás viviendo, ¿no?

Casi todo es autobiográfico, eso es verdad. Me inspiran historias que suceden a mi alrededor, pero casi siempre es bastante autobiográfico. En cada etapa en la que estoy, cuando estoy componiendo, intento reflejar lo que me sucede en ese momento. Igual que en «3.0» era todo un poco más oscuro, más metafórico… Era distinto.

Quería cambiar a muchos niveles en este nuevo disco. Las letras de las canciones es verdad que están inspiradas en seres de luz que me han aportado buena energía y eso es parte del significado del nombre, «Castillos de fuego», porque dejo atrás sombras para dar paso a esa luz que me viene, a esos mensajes más positivos.

En esa sonoridad más luminosa, tienen más protagonismo de las guitarras acústicas y los arreglos corales. ¿Cómo ha sido la búsqueda de ese sonido? ¿Qué tenías en mente cuando vestías las canciones del disco?

Echaba de menos en el estudio meter guitarras acústicas y, a la misma vez, que no hicieran los temas más dulces. Que fueran guitarras acústicas pero que no fueran temas tranquilos, que no nos llevara al pop más del primer disco. Quería que tuvieran «power», pero que a la misma vez se integraran en el disco. Me interesaba integrarlo, como una fusión de elementos, porque el último era más electrónico y aquí quería que tuvieran más peso las guitarras y los arreglos corales.

Eso que decías de Florence + The Machine, me inspiraban mucho ese tipo de arreglos, quería jugar con eso ya que yo también trabajo en eso, en el estudio, hago arreglos de voces con otra gente en estudio… Pues qué mejor que poder aplicarlo en mi disco. Se ha notado el cambio, que era lo que yo pretendía, y con eso estoy contento.

Es verdad que el disco ha dado un pasito más y es más enérgico, más roquero incluso. Eso se debe de notar también en el directo.

Sí, el directo de hecho es súper enérgico. Muchísima gente viene a vernos tras escuchar el disco y me lo dicen, porque es como si el directo fuera otra cosa que transmite mucha energía y es muy potente. Eso es un halago porque yo en el escenario me lo paso súper bien, doy toda mi energía y las canciones también las hemos adaptado a eso, porque ya venía de otra gira de «3.0» y eran así los directos.

A la hora de grabar el disco, ya había vivido más experiencias también y tenía más conocimientos y lo fui adaptando a nuestra personalidad. Estamos súper cómodos, lo hemos trabajado muchísimo para que, cuando llegáramos al primer concierto, estuviéramos preparados para presentar esos temas en directo.

En relación a eso de que has tenido que hacer arreglos para otros grupos me ha recordado a una frase que dijiste: «Uno siente que está en el mundo de la música cuando empieza a parecer un trabajo». ¿Qué tipos de trabajos son los que has tenido hasta ahora? ¿Cómo lo hiciste para complementarlo con la música?

Sí [ríe]. Afortunadamente estamos teniendo bastante trabajo con KUVE. Muchos conciertos, muchos festivales… Es verdad que yo desde el principio, cuando llegué a Madrid con mi idea, iba a saco con mi proyecto. Al principio lo tienes que compaginar con muchas cosas pero, también, podía compaginar KUVE con otras cosas que tenían que ver con la música, afortunadamente. Hago cositas en el estudio para otra gente, he estado cantando swing, jazz, soul… O sea, he hecho de todo, pero relacionado con la música. Siempre.

Al final, si logras vivir de la música, aunque no sea ahora mismo plenamente de KUVE, porque para mí es una inversión, y estamos en ello, cada vez va mejor. Es muy difícil, yo siempre lo digo: la realidad es que es súper bonito, pero no es ningún caminito de rosas. La verdad es que yo ahora mismo todo lo que hago está relacionado con la música y no me puedo quejar [ríe].

A veces tiene que ser complicado tirar de un proyecto así, porque es algo artístico, pero es tu trabajo. Hay que encontrar motivación para tirar adelante.

Claro, no es un camino de rosas, pero da muchas alegrías. Hay alguien que me dijo algo muy importante, hace poco, que es algo con lo que me voy a quedar toda la vida, yo creo. Me dijeron: si lo que haces ahora mismo, es lo que harías si te preguntan, ¿qué querrías hacer con tu vida si fueras muy, muy rico? ¿Qué harías en tu vida? Yo haría lo que estoy haciendo ahora mismo, para mí eso no tiene precio [risas].

Eso se te queda porque, joder, no estoy haciendo nada… a ver, estoy haciendo lo que quiero y, para mí, eso tiene muchísimo valor. La motivación sale sola, porque no me cuesta nada y lo que quiero es seguir adelante. Es como una droga [Ríe].

De todas esas alegrías que dices te ha dado la música, ¿cuál es el momento más bonito de todos los que has vivido con KUVE?

Pues, en realidad, ha habido muchos. Para mí, por ejemplo, uno de los más bonitos fue en el Sonorama, por ponerte un ejemplo que se me haya quedado grabado en la memoria. Es muy potente salir allí con la energía de la gente. Es como que a mí me da el subidón y me tiré todo el concierto como en un sueño y se me pasaron los 45 minutos rapidísimo y me dije, ¿ya ha pasado? [risas]. Al día siguiente lo recordaba como algo muy guay.

Además, la música te hace conocer gente muy interesante. Por ejemplo, recientemente he colaborado con Dorian, que son ya amigos a los que les tengo un montón de cariño… Te enumeraría un montonazo de momentos pero, vamos, en realidad la música me va regalando momentos así y cómo no vas a querer seguir.

Bueno, y poco se habla de todo el trabajo que hay detrás de los escenarios y los discos, para recoger esos frutos, esas alegrías. Porque hay que invertir tiempo y trabajo hasta llegar a ese punto.

Sí, es muchísimo tiempo. A lo mejor la gente piensa que esto va rápido y ya está. Pero desde que empiezas a componer los primeros acordes y letras, empezar a maquetar eso, después las canciones dan quinientas mil vueltas, después yo estoy con el programita mareándome yo sola a ver qué sale. Después, incluyo a gente en mi equipo, que en este caso fue Jorge, de Second, que vino a echarme un cable y empezamos a ver ahí todo el material.

Después llega la preproducción y haces una criba y analizas tema por tema, acorde por acorde, la estructura, y es un trabajazo enorme. Después, ya cuando sale el disco y ya lo tienes todo, ves cómo va a salir… Son muchas cosas y ya el directo ni te cuento. Haces una producción del directo y cuidas cada tema para que esté súper bien preparado y que cuando salgas ahí la gente no se desenganche de tu concierto. Mucha gente no sabe lo que se hace y es mucho trabajo, pero se hace con gusto [ríe].

Se habla mucho de la «escena musical» murciana, de la cual formas parte junto a bandas como Second, Neuman, Viva Suecia, Varry Brava, etc. ¿Crees que se hace lo suficiente en vuestra región para fomentar conciertos, ensayos, concursos, etc.? ¿Qué se podría hacer para mejorarlo, tú que lo has vivido desde cero?

¿Para mejorar? En realidad aquí hay bastante actividad cultural. A nivel cultural, desde mi punto de vista, hay mucha oferta, y a nivel musical hay mucho movimiento. Por eso, al final, la gente se anima. Hay más bandas a las que les apetece seguir y tener motivación. Creo que, ahora mismo, en Murcia hay algo a mí que se me escapa porque he estado mucho tiempo fuera pero, desde fuera, precisamente, no se ve como una ciudad parada. De hecho, ahora mismo… creo que está de moda [ríe].

Es un buen eslogan ese: Murcia está de moda.

Sí, sí, ¡Murcia está de moda! [ríe].

KUVE tocará en Benalup Casas-Viejas el 13 de julio y el 16 de agosto en el Cooltural Fest de Almería

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *